Entrevista a los protagonistas

Este apartado, a partir de entrevistas elaboradas por los usuarios, da a conocer el punto de vista y la experiencia de diferentes protagonistas relacionados con la lucha contra la enfermedad del sida.

En este momento, el plazo para enviar preguntas ya ha finalizado, pero puedes conocer el funcionamiento del espacio consultando las Pautas para la entrevista.

A continuación, puedes leer la entrevista a Sophie Dilmitis. Si lo deseas, también es posible consultar las entrevistas anteriores, realizadas a diferentes profesionales relacionados con el virus del sida.

Entrevista a Sophie Dilmitis

Sophie Dilmitis, una chica seropositiva de Zimbabwe, es la protagonista de la siguiente entrevista. Sophie es miembro activo de la fundación Choose Life Trust desde hace muchos años y realiza conferencias en escuelas de Zimbabwe para contar su situación, sus experiencias y para contribuir a la educación de los jóvenes en los temas sobre prevención del sida.


"¡Entendí que siempre hay esperanza, que el conocimiento es muy poderoso y que todavía lo es más cuando se utiliza!"


"Todos debemos hacer algo por el virus y por el sida. Es un problema de cada uno de nosotros."


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Sophie Dilmitis
Zimbabwe

Entrevista en inglés
  ¿Tenías información sobre el sida cuando tuviste tu primera relación?

Sophie: De hecho, tenía muy poca información. Sabía cómo se transmitía el virus y cómo no se transmitía, pero no creía que una cosa como ésta me pudiera pasar a mí. La primera vez que oí hablar del virus de la inmunodeficiencia adquirida o del sida fue cuando tenía 15 años. Una asistente sanitaria vino a la escuela a hablarnos del virus. Nos dijo que "no nos fuésemos a la cama con cualquiera" y que, si lo hacíamos, contraeríamos el virus. Nos enseñó unas fotografías muy duras de personas muriéndose y de otras de determinadas partes del cuerpo en estado de putrefacción. Recuerdo que, mientras pasaba el libro a la persona que tenía a mi lado, pensaba: "A mí, esto no me pasará nunca; yo no soy una de esas personas." No pude identificarme con nada de lo que nos dijo ese día.

  ¿Cómo es que no utilizaste preservativo? ¿No te preocupaba el hecho de que también te podías quedar embarazada, además de contraer el VIH?

Sophie: Quedarme embarazada era un tema que siempre me había preocupado mucho y, por este motivo, tomaba la píldora anticonceptiva. Fue un gran error que ese día decidiera no usar ningún preservativo.

  ¿Cómo es que no te hiciste la prueba del sida antes y esperaste 5 años con la angustia que esto te suponía? ¿Tenías fácil acceso a las pruebas?

Sophie: Tres semanas después de haberme contagiado, se me inflamaron las glándulas de todo el cuerpo y tuve los mismos síntomas que los de la gripe (una de las primeras señales de infección del virus del sida).
Fui a ver a mi médico y le pedí que me hiciera la prueba. Él me dijo: "¡No seas tonta, Sophie! Tú no eres promiscua, eres blanca, eres de buena familia y tu salud es perfecta. ¿Por qué crees que tienes el virus?" Con dieciocho años no tuve el valor o la fuerza para hacer frente a la situación, y fue más fácil intentar olvidarlo todo que plantarle cara.

Cinco años después, muerta de miedo y todavía demasiado asustada para hacerme la prueba, leyendo el periódico en mi casa supe que mi antiguo compañero había muerto. Entonces, ya no pude seguir viviendo sin saber si tenía el virus. Fui a visitar a otro médico y le pedí que me hiciera la prueba. Me quedé sorprendida cuando me dijo exactamente lo mismo que el médico al que acudí 5 años antes.
Aquello me horrorizó y me enfadé con el médico. Tuve que insistirle mucho para que me hiciera la prueba porque él no creía que yo tuviera el virus. Pero una vez que aceptó hacerme la prueba, fue realmente fácil: fui a un laboratorio con el examen médico y me extrajeron sangre. Tener que esperar 10 días para saber los resultados no me hizo ninguna gracia.

Hoy en día todo es más fácil: las pruebas son rápidas y los resultados se saben a los 15 minutos. Si vas a través de tu médico, los resultados se saben en pocos días.

  ¿Qué diferencia hay entre estar infectado por el VIH, ser seropositivo y tener el sida? ¿Cuáles son los síntomas que evidencian que tienes el sida?

Sophie: Ser portador del virus o ser seropositivo significa que tienes dentro del cuerpo el virus que causa el sida. El virus VIH no es como el virus de la gripe, con el que una persona se pone enferma al cabo de unas 24 ó 48 horas después de haberse infectado por el virus. En el caso del virus del VIH, pueden pasar hasta 10 años (según la persona) antes de que el enfermo empiece a tener los síntomas del sida. El sistema inmunológico de las personas está formado por muchos tipos de glóbulos blancos. De entre todos ellos, el que el virus del sida necesita para sobrevivir es el del tipo llamado CD4.

Si te diagnostican el sida, normalmente te hacen un recuento de CD4 cada tres meses para ver cómo se enfrenta tu sistema inmunológico al virus. El recuento de células CD4 mide la resistencia que el sistema inmunológico tiene frente al virus. El número medio de células CD4, también llamadas células T, es de unas 500 a 1500 células por milímetro cúbico de sangre. Cuantos más glóbulos blancos de este tipo haya en el cuerpo, más fuerte es el sistema inmunológico. Para replicarse (producir más de sí mismo), el virus del sida necesita el ADN que se encuentra en estos glóbulos. La razón es que el virus VIH no tiene su propio ADN, por lo que "secuestra" los huéspedes de estas células y los utiliza para replicarse. Cuanto más alta sea la carga viral (la cantidad de virus), más rápidamente disminuirán los glóbulos blancos. Cuando el recuento disminuye por debajo de 200 células, la persona es vulnerable a las "infecciones oportunistas", llamadas así porque se aprovechan de un sistema inmunológico debilitado. Cuando esto pasa, decimos que la persona tiene el sida.

Síndrome - Un síndrome es un conjunto de señales y de síntomas (un patrón). Es un conjunto de afecciones. Hay unos treinta tipos de afecciones diferentes que se pueden incluir dentro de la palabra sida.
Inmune - Si alguien es inmune a alguna cosa quiere decir que está fuera de peligro respecto a esa cosa porque no le puede atacar. Si alguien es inmune a una enfermedad significa que no se pondrá enfermo por causa de esta enfermedad.El sistema inmunológico es el sistema de defensa del cuerpo que lo protege contra los gérmenes y las infecciones de bacterias y de virus. Está constituido por diferentes tipos de glóbulos blancos. Estos glóbulos recorren constantemente el cuerpo en busca de organismos extraños y, si encuentran alguno, lo combaten.
Deficiencia - Significa "falta de" o que alguna cosa falla. En esta enfermedad es el sistema inmunológico el que falla. Lentamente, el virus ataca el sistema inmunológico hasta que éste deja de funcionar correctamente.
Adquirida - Significa que una persona no ha nacido con el virus, sino que lo debe haber cogido de otra persona infectada. El virus ha de entrar en el cuerpo.

Entre los "síntomas" del sida hay:
· "Wasting syndrome" (síndrome que consume) - pérdida de peso superior al 10 por ciento del total
· Citomegalovirus
· Tuberculosis
· Infección viral por herpes simple
· Cándida en la garganta, traquea, bronquios y pulmones
· Transpiración nocturna
· Aftas o cándida en la boca
· Tuberculosis pulmonar y extrapulmonar
· Toxoplasmosis del cerebro
· Infección bacteriana grave (por ejemplo, neumonía pneumoquística carini)
· Amenorrea - falta de menstruación / período
· Sarcoma de Kaposi
· Linfoma
· Demencia VIH
· Meningitis

  ¿Cómo reaccionó tu familia cuando se enteró de tu enfermedad?

Sophie: Al principio se quedaron muy parados porque ellos tampoco se imaginaban que esto le pudiera pasar a alguien de nuestra familia. Todos estaban muy asustados y no sabían nada de nada. Me trataron muy bien y estuvieron a mi lado en todo y para todo. Decírselo a mi madre fue la parte más difícil, pero fue una oportunidad para aclarar algunos malentendidos, y ahora tenemos una relación mucho más cercana. Sé que puedo contar con ellos en todo lo que necesite. Nadie, ni la familia más lejana, se avergüenza de mí: más bien están orgullosos.

  ¿Te planteaste en algún momento no decirlo a tus amigos? ¿Cómo reaccionaron?

Sophie: Durante el primer año y medio sólo diez personas sabían lo que me pasaba. Entre ellas, estaban la familia más cercana, unos cuantos médicos y mi mejor amiga. Cuando conté mi enfermedad a la gente de mi entorno y a todos en general, algunos de mis amigos se enfadaron porque no se lo había dicho antes. Otros no supieron qué decir, y el caso es que no dijeron nada. Si me veían en un restaurante, se acercaban, cogían comida de mi plato o bebían de mi vaso y me preguntaban miles de veces cómo me encontraba, pero nunca pronunciaban la palabra sida. Era su manera de demostrarme su apoyo.

A pesar de que esto era frustrante para mí, tenía que ser consciente de que no sabían qué decirme y de que se esforzaban tanto como yo. Más adelante, empezaron a llamarme o venían a casa a verme; la mayoría lloraba, pero yo me sentaba a su lado y les aconsejaba y les daba información sobre el virus y sobre el sida. Esto fue así durante mucho tiempo. No he perdido ningún amigo por el hecho de tener el sida. ¡Más bien al contrario! No tengo ninguna duda de quiénes son mis amigos y todas mis relaciones han salido reforzadas y ahora son más importantes que nunca.

  ¿Te has sentido alguna vez discriminada por tu enfermedad?

Sophie: En primer lugar, no pienso que ser seropositivo sea estar enfermo, porque yo me encuentro bien.
En segundo lugar, sí, he estado estigmatizada por el hecho de tener el virus. La primera vez que me pasó, me quedé destrozada, pero después me di cuenta de que, en realidad, eso no tenía nada que ver conmigo. Simplemente era un reflejo de la ignorancia y del miedo de la gente hacia las personas seropositivas.

  En tu presentación, afirmas que asistir a la 13ª Conferencia Internacional sobre el Sida te cambió la vida. ¿Qué es lo que te dio tanta confianza? ¿Que información recibiste que te hizo ver la enfermedad de otra manera?

Sophie: ¿No habéis ido nunca a un congreso internacional sobre el sida? La primera vez, puede ser un poco abrumador, pero también es muy emocionante y te sirve de inspiración. ¡Fueron doce mil personas al congreso! Había médicos, técnicos sanitarios, científicos y personas que viven con el sida . Cada día conocía como mínimo a diez personas nuevas.
Tuve acceso a la información y conocí a mucha gente fantástica que también era seropositiva. Empecé a entender que yo no era la única que vivía con este secreto y que podía llevar una vida normal teniendo el virus. Conocí a gente que hacía más de quince años que vivía con el virus y que estaba muy sana. Y algunos de esa gente no tomaban medicación.
¡Entendí que siempre hay esperanza, que el conocimiento es muy poderoso y que todavía lo es más cuando se utiliza!

  ¿Por qué exactamente empezaste a ayudar a los demás?

Sophie: En primer lugar, quería evitar que otros jóvenes se infectasen. Quería darles la información y la formación sobre el virus que yo no tuve nunca y explicarles cómo podían protegerse. Pensé que quién resultaría mejor para decirles lo que es vivir con el virus del sida que una persona joven, seropositiva y que no se avergüenza ni tiene miedo de hablarlo. Quería plantarle cara al virus, materializarlo y convertirlo en una cosa que pudiesen identificar. ¡No quería que pensasen: "Esto no me pasará nunca", como hice yo!
También quería que otros jóvenes infectados supiesen que ser seropositivo no debe ser una cosa de la que avergonzarse y que hay muchas cosas que se pueden hacer para alargar la vida. De esta manera, no sólo ayudaba a los otros, sino que me ayudaba a mí misma a aceptar mi condición de seropositiva. Aunque es cansado y agotador, el apoyo que recibo y el hecho de poder conectar con la gente a un nivel tan profundo valen la pena.

En segundo lugar, y muy importante, es que en ese momento no había ninguna información sobre el virus VIH ni sobre el sida. Recuerdo que un día, cuando ya se lo había dicho a mi hermana, las dos nos recorrimos todas las librerías de los barrios del norte de Harare y no encontramos ninguna información.

  Con la asociación Choose Life Trust, ¿qué actividades hacéis cuando estáis con jóvenes o personas seropositivas?

Sophie: Choose Life Trust se centra mucho en la prevención. Los seropositivos tenemos la llave de la prevención: podemos decidir continuar propagando el virus o podemos decidir no hacerlo. La mayoría de las personas que propagan el virus lo hacen porque no se han hecho nunca la prueba y no saben que están infectados. Creemos que, hablando abiertamente de nuestra situación y mostrando a la gente que hay cosas que se pueden hacer una vez que sabes que tienes el virus y que no es una cosa de la que nos tenemos que avergonzar, habrá más gente que se hará la prueba, que recibirá el apoyo y la atención que necesita y que el número de infecciones disminuirá considerablemente.
Choose Life está afiliada a otras organizaciones que se ocupan directamente de los jóvenes seropositivos y con las que nosotros estamos en contacto. La mayor parte de nuestro trabajo lo hacemos en las escuelas con los adolescentes que no saben si tienen el virus y que queremos que continúen siendo seronegativos tanto tiempo como sea posible.
En el futuro queremos preparar a adolescentes que han sido infectados para que vayan a las escuelas y ellos mismos hagan la presentación.

  ¿Qué tratamiento haces actualmente, Sophie? ¿Tomas muchos medicamentos? ¿Sigues algunos hábitos de vida específicos?

Sophie: Empecé a tomar fármacos antirretrovirales en marzo de 2003. Tomo Combivir y Stocrin. Al principio me daba mucho miedo empezar el tratamiento: ¡había oído y leído tantas cosas terribles sobre los efectos secundarios y la toxicidad! De hecho, yo he tenido mucha suerte. Hasta ahora no he tenido ningún problema. Ha sido realmente fácil. Cada día me tomo 1 Combivir a las 8 de la mañana y otro a las 8 de la tarde, y 3 Stocrin una vez al día, a las diez de la noche, justo antes de acostarme.
Llevo un reloj de pulsera que no me quito nunca y, cada vez que tengo que tomarme una pastilla, suena la alarma y así no me olvido. Hasta ahora me las he ido tomando siempre que me tocaba. Las primeras dos semanas de terapia fueron realmente horribles. Me encontré muy mal porque mi cuerpo no estaba acostumbrado a la medicación, pero, a medida que fue pasando el tiempo, me encontré perfectamente y ahora me siento más fuerte y saludable.

La vida que llevo es, en general, una vida sana. Me cuido físicamente, mentalmente, emocionalmente y espiritualmente. Físicamente como bien, me aseguro de descansar el tiempo necesario y hago ejercicio. Hay una relación directa entre salud y buena forma física. El ejercicio es bueno para la salud mental, el cuerpo y el espíritu. Estar en buena forma física hace que el sistema inmunológico funcione bien y que aumente la producción de endorfinas, que son unas sustancias químicas del cerebro que favorecen una sensación de bienestar y que te hacen sentir mejor contigo mismo. Puse fin a las malas costumbres, como fumar y abusar de ciertas sustancias, y comencé a respetar mi cuerpo. Puedo tomarme un par de vasos de alcohol a la semana, pero nunca con el estómago vacío. También me controlo mucho el hígado debido a la medicación. Cambiar no es un proceso fácil, pero, si quieres tener una vida más larga y más sana, debes hacer los cambios que te podrán ayudar en este proceso.

Intento expresar mis sentimientos y encararme con mis emociones. La rabia, por ejemplo, te puede destruir el sistema inmune si no se canaliza bien. Los estudios muestran que, si te enfadas, te deprimes, te avergüenzas y vives sin pasión, el cuerpo produce una sustancia llamada Cortisol que inhibe el sistema inmunológico. En cambio, si estás contento y tienes una buena opinión de ti mismo, es decir, te gusta cómo eres y no te avergüenzas de nada, y si, además, te apasiona la vida, tu cuerpo produce una hormona llamada del crecimiento que estimula la inmunidad. Plantar cara al estrés también es muy importante. Hay estrés bueno y estrés malo. Si dejas que el estrés malo se acumule, el sistema inmunológico se inhibe, lo cual, como ya he dicho, produce Cortisol. Por el contrario, el estrés bueno, como por ejemplo estudiar alguna cosa que te guste, trabajar con un objetivo concreto o superar un reto, estimulará el sistema inmunológico.

  ¿Has tenido hijos? ¿Te has planteado tenerlos más adelante?

Sophie: No, no tengo hijos. Aún soy joven y no estoy casada, o sea, que deberé esperarme y ver qué me depara el futuro. Sé que puedo tener un hijo que no tenga el virus. Mi angustia es: ¿qué pasará si muero? ¿Quién se ocupará de él? Debería tener organizada una estructura de soporte antes de pensar en tener un hijo. Hoy en día estoy muy contenta con mis sobrinas -son especiales para mí-; las veo a menudo durante la semana y me gusta pasar mucho tiempo con ellas.

La transmisión del virus de padres a hijos puede tener lugar en el feto, durante el parto o durante la lactancia. La posibilidad de transmisión vertical -de la madre con virus al feto- sin intervención es, aproximadamente, de un 30%.

Hoy en día es más fácil que las madres seropositivas tengan un hijo sano. Todo lo que la mujer debe hacer es conocer su estado de salud y, si es seropositiva, tomar un medicamento que es asequible y gratuito para todas las mujeres embarazadas zimbabwenses, darle el pecho en exclusiva a su hijo o bien no amamantarlo. Hacer esto implica una probabilidad del 95-98% de tener un hijo sin el virus. ¿Es ético? ¿Es moral? Muchas personas tienen sus propias ideas sobre el hecho de que las mujeres seropositivas tengan hijos. El hecho es que, de acuerdo con las leyes de Zimbabwe, una mujer seropositiva está en su derecho legal, sexual y reproductivo de dar a luz.

  ¿Cómo ha cambiado el sida tu vida? ¿Te cuesta vivir todos los días con el VIH?

Sophie: Mentiría si no reconociera que son muchos los días del año en que me digo a mí misma: "La vida sería mucho más fácil si no tuviera el virus". Pero, haciendo un repaso a los últimos cinco años y suponiendo que alguien me diera la oportunidad de hacerlo, no sé si cambiaría mi situación. Las experiencias que he vivido, tanto las positivas como las negativas, han valido tanto la pena que a menudo me pregunto: "¿Dónde estaría ahora si no me hubiera enfrentado al miedo, si no me hubiera hecho la prueba del sida y si no hubiera conocido mi condición de seropositiva? Una vez que hube recogido información sobre el virus y sobre el sida, me enfrenté con el hecho de que algún día me moriré, como todos, y, al aceptar que soy seropositiva, la vida, tal y como yo la conocía, sí cambió, pero en el sentido de que mejoró. Una moneda siempre tiene dos caras y somos realmente nosotros los que decidimos qué cara escogemos para aceptarla como nuestra realidad. Podemos continuar haciéndonos la "víctima" o bien reaccionar y convertirnos en el "vencedor" de nuestras vidas.

Saber qué tenía me ayudó a tomar medidas y a ser una persona dinámica. La mayoría de la gente considera que un diagnóstico positivo del virus del VIH equivale a la pena de muerte. ¡Para mí fue un aviso! No siempre nos damos cuenta del valor de la vida hasta que la tenemos amenazada, de modo que procurad siempre respetaros, protegeros y quereros a vosotros mismos. Cada vez que me doy cuenta de que me hundo, me digo a mí misma que tengo salud y que estoy bien y que quiero disfrutar del presente.

Aunque a veces la vida es dura, me emociona pensar en el futuro y en todas las oportunidades y dificultades que se me van a presentar. Una vez, San Francisco de Asís dijo: "Dios mío, dame serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, coraje para cambiar las cosas que puedo cambiar y sabiduría para saber reconocer la diferencia." El virus no es el enemigo, sino que es y será el mejor profesor que haya tenido nunca.

  Actualmente, ¿qué es lo que más te importa?

Sophie: Vivir la vida y pasármelo bien es lo que realmente me importa. Me encanta tener ilusiones y esperar que se hagan realidad o fijarme objetivos. Ser íntegra también es una cosa que cuenta para mí. Con eso quiero decir ser sincera y honesta con los otros y conmigo misma. Pasar buenos ratos con mis amigos y mi familia y realizarme en mi trabajo.
Naturalmente me preocupa mi salud: me aseguro de cuidarme realmente bien para poder hacer las cosas que quiero hacer en la vida.

  Y ahora, ¿cómo inviertes tu tiempo?

Sophie: De momento, cuando no trabajo en las escuelas -pues durante el primer trimestre no se realizan este tipo de actividades en los centros-, trabajo escribiendo artículos para un diario local llamado Sunday Mirror sobre el virus VIH y sobre el sida. Ser creativa también es una parte importante de mi vida. En este sentido, hago cosas y las vendo con el fin de tener unos ingresos extras. Al trabajar en casa, me es fácil programar las cosas que me gusta hacer durante el día, como ir a tomar café con algún amigo o pasar la tarde con mis sobrinas. De vez en cuando vamos a una discoteca o a una fiesta y nos pasamos la noche bailando y... ¡eso me encanta!

  ¿Cuál es la realidad de la pandemia del sida en Zimbabwe?

Sophie: Zimbabwe tiene una de las tasas de infección más elevadas del mundo. Según UNAIDS, el 33.7% de los zimbabwenses son seropositivos. Actualmente el país está pasando por unos momentos de crisis económica. La tasa de paro supera el 70%, la inflación anual está alrededor del 620% y el 70% de la ocupación de los hospitales está relacionada con el sida.

2.500 personas mueren cada semana
+/- 2.000 nuevas infecciones cada semana
28% de las embarazadas de entre 15 y 18 años son seropositivas
35% de las embarazadas de entre 20 y 24 años son seropositivas
+/- 40% de las embarazadas de entre 25 y 29 años son seropositivas *

Además de todo esto, la mayoría de la gente que necesita acceder al tratamiento, no lo tiene. La mayoría de las personas no se pueden pagar los antirretrovirales o los fármacos para tratar las infecciones oportunistas.
Nuestro gobierno está procediendo a crear programas antirretrovirales, pero las cosas tardan en llegar. No tenemos suficientes médicos y crear un programa como este necesita tiempo y recursos que normalmente no tenemos.

  ¿Crees que aún, hoy en día, hay falta de información sobre el sida?

Sophie: Sin duda. Aún hay gente en el mundo que ni tan siquiera conoce los aspectos más básicos sobre el virus del sida o sobre el sida. Hay mucha gente que no se quiere enfrentar a esta enfermedad y que cree que es un problema de los otros. En inglés, las iniciales AIDS (Am I Doing Something) significan, además de sida, "Hago alguna cosa". Todos debemos hacer algo por el virus y por el sida. Es un problema de cada uno de nosotros.

  ¿Qué crees que debemos hacer si tenemos el sida?

Sophie:
· Buscad a alguien con quien podáis hablar y en quien confiéis. Que te digan que eres seropositivo es difícil de aceptar, pero aún lo es más hacerlo tú solo.
· Informaos sobre el virus VIH y sobre el sida: averiguad cómo actúa el virus, qué hace con vuestro cuerpo, con qué se encuentra mejor y qué le disgusta.
· Hablad con otros seropositivos y aprended cómo lo han hecho para continuar sanos y fuertes.
· Responsabilizaos de vuestra salud. Nos encanta echar la culpa a los otros de ciertas situaciones en las que nos encontramos, pero la mayoría de las veces somos nosotros los que nos ponemos en peligro. La cuestión no es dónde contrajisteis el virus del sida, sino que, ahora, sois seropositivos.
· Buscad a un médico con el que os sintáis bien, alguien que tenga experiencia en el tratamiento del virus y del sida. No presupongáis que todos los médicos lo saben todo sobre el virus y sobre el sida. Buscad una segunda y una tercera opinión. Haceos la prueba de la tuberculosis y de las enfermedades de transmisión sexual. Si tuvierais alguna, más vale saberlo con antelación para poderlas tratar que dejar que se conviertan en un auténtico problema.
· Descubrid las posibilidades de tratamiento: la medicina occidental tradicional o bien otras terapias alternativas que sean asequibles y que puedan funcionar en vuestro caso.
· Programaos un futuro y ponedlo en práctica. Que os hayan diagnosticado el virus no significa que la vida se acabe. Poneos unos objetivos a corto plazo y otros a largo plazo, y ¡adelante!
· Expresad vuestros sentimientos. Una vez que le han diagnosticado a alguien que tiene el virus del sida, se ponen en marcha una serie de emociones. La rabia, como hemos dicho antes, si no es tratada, puede ser muy destructiva para el cuerpo. Debéis encontrar una manera de enfrentaros a ella. Eliminadla del cuerpo de una manera constructiva.
· ¡Buscad una manera de resolver el estrés!
· Comenzad a hacer cosas que os gusten. Encontrad una razón para vivir. Es posible que vivir con el virus del sida no sea fácil, pero podéis decidir vivir una vida intensa teniendo el virus.
· Haced ejercicio.
· Poned fin a los malos hábitos y empezad a respetar vuestro cuerpo. Debéis saber que vuestro cuerpo es el instrumento más increíble que jamás tendréis y, aún así, muchos de nosotros abusamos de él constantemente. Si sois fumadores, por ejemplo, intentad dejar de fumar: tenéis tres veces más posibilidades de coger una infección de pulmón que un no fumador.
· Hay distintas maneras de hacerlo saber a la gente. No reveléis vuestra condición de seropositivos hasta que hayáis aceptado que lo sois, hasta que tengáis toda la información disponible sobre el virus y sobre el sida y hasta que os sintáis lo suficientemente seguros para poder contestar a las preguntas de la gente.
· El miedo es una palabra que se suele asociar con el virus y con el sida. Los miedos que aparecen alrededor del virus y del sida son el miedo a morir, la muerte, el rechazo, el estigma, la discriminación y el estar solo el resto de tu vida. Recordad siempre que "aquello a lo que uno no se resiste, persiste." Dicen que la mejor manera de poner fin al miedo es enfrentándose a él. El miedo es una de las emociones que producen Cortison en tu cuerpo. Tendemos a relacionar el virus VIH y el sida con la muerte y con el hecho de morir, de manera que intentamos huir, pero todos nosotros deberemos morir algún día. ¿Por qué no lo aceptamos? Enfrentaos a la muerte y al hecho de morir, eliminad esos miedos para que podáis estar presentes en la parte activa de la vida. Si tenéis miedo de algo, la mejor manera de enfrentaros a ello es tener toda la información y la formación disponibles sobre ese miedo concreto. Otra manera de hacerlo es recreando la situación; por ejemplo, te quieres hacer el test del sida, pero tienes miedo. Empieza imaginándote que vas a hacértelo. ¿Quién hay? ¿Cómo te sientes? Crea en tu mente el peor escenario posible: no sólo eres seropositivo, sino que la persona que debe aconsejarte tiene muy poca información; te vas a casa, cuentas a tu familia tu condición de seropositivo pensando que recibirás soporte, pero ¡te echan de casa! ¿Qué harías? ¿A dónde irías? ¿A quién irías a buscar para hablar de ello? Si diseñas un plan de tus miedos más enraizados, empiezas a calmar tu subconsciente. Si alguna vez te encuentras en esta situación, sabrás exactamente qué debes hacer. Puedes utilizar esta técnica para cada uno de tus miedos.
· Mantened relaciones sexuales seguras para que no podáis volver a infectaros ni infectar a los otros.
· Aseguraos de que seguís una dieta equilibrada, lo cual no es caro. Suprimid de la dieta aquellos alimentos procesados o refinados, como azúcares y grasas hidrogenadas, porque perjudican el sistema inmunológico.

  ¿Qué consejos nos darías a los jóvenes de hoy en día para protegernos del sida?

Sophie: Hay diferentes maneras de continuar siendo seronegativo, y es una decisión muy personal. Independientemente de la decisión que toméis, no juzguéis las decisiones que han tomado los demás. Lo más importante es que os responsabilicéis de vuestra vida y de vuestro cuerpo. ¡Recordad siempre que se trata de vuestra vida! ¡De vuestro cuerpo! ¡Es decisión vuestra! Aseguraos de tener la máxima información antes de tomar cualquier decisión. Conoced y entended las consecuencias de vuestras acciones. Recordad que EL CONOCIMIENTO ES PODER, ¡pero que es inútil si no lo utilizáis! ¡PENSAD ANTES DE ACTUAR!

Podéis decidir:
· Absteneros. Eso significa que no practicaréis el sexo hasta que no estéis casados. Es difícil de llevar a la práctica porque la mayoría de adolescentes quieren tener relaciones sexuales antes del matrimonio. Si decidís absteneros, sed conscientes de que es muy duro y de que requiere un compromiso muy grande. Nada por lo que valga la pena luchar es fácil. Si os abstenéis significa que estáis dentro de la categoría de los "SIN RIESGO". Es la única manera 100% segura de no infectarse a través de las relaciones sexuales y ¡es fantástico!
· Para algunos jóvenes abstenerse no es realista o no es posible. Podríais intentar posponer las relaciones sexuales tanto como podáis.
· Si pensáis tener relaciones sexuales, aseguraos de que sean seguras. Si no os podéis abstener, protegeos y proteged a vuestra pareja. Si no sabéis cómo utilizar un preservativo, pedid a un técnico sanitario que os lo enseñe. ¡Es muy importante! Debéis saber que los preservativos se pueden romper o se pueden salir. El porcentaje de preservativos que se rompen o se salen es de alrededor del 2-3%. Este hecho quiere decir que los preservativos no hacen que las relaciones sean seguras al cien por cien, pero sí que sean mucho más seguras. Aseguraos de que utilizáis bien el preservativo y hacedlo sistemáticamente. Tener relaciones sexuales hoy en día y a esta edad es como jugar a la ruleta rusa.
· Si habéis decidido tener relaciones sexuales, tú y tu pareja os podríais hacer la prueba antes. Aunque ambos seáis negativos, debéis utilizar preservativos igualmente porque no sólo existe el virus del sida, sino que hay muchas otras enfermedades de transmisión sexual (...) que podríais contraer, sin olvidar los embarazos no deseados. Cuando os hacen la prueba del virus del sida, no miran si tenéis otras enfermedades de transmisión sexual.


Esta entrevista recoge las preocupaciones e intereses de los chicos y chicas, que en forma de preguntas preparadas por ellos han hecho llegar a Sophie a partir de su presentación.
Los alumnos de los centros que han enviado las preguntas agradecen haber tenido la oportunidad de hacerle preguntas a Sophie y, a partir de sus respuestas, haber conocido su experiencia y la realidad de Zimbabwe de una forma tan cercana.
Los centros que han participado son: IES Almatà de Lleida (2º y 4º ESO), IES Luis Buñuel de Zaragoza (1º y 2º ESO), IES Torre Vicens de Lleida (4º ESO), IES Alfons Costafreda de Tàrrega (3º ESO) e IES Sant Josep de Tàrrega (3º ESO).



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* Fuentes de información
Informe sobre la epidemia mundial del virus VIH / sida del 2002 - UNAIDS
Ministerio de Salud
Encuesta nacional sobre el predominio de la sífilis y el virus VIH entre las mujeres embarazadas que se visitaron en las clínicas de Zimbabwe del 2000


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